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Y creí que no iba a llegar nunca.
Esto es lo bueno de los viajes, que una comienza a planearlos y ya siente que está más en el lugar elegido que en casa.
Nuestra primera escapada será a la provincia de Ávila, allá por Arenas de San Pedro, aunque no me hospedaré precisamente en Arenas, sino en Pedro Bernardo, un pueblo cercano. Me gustan esos pueblecitos callados, tranquilos, serranos. Tienen todos los ingredientes que voy buscando cuando decido visitar el interior del país: lindos paisajes, buena comida, mejor aire y paz.
Después le tocará el turno a la provincia de Segovia: Pedraza y La Granja de San Ildefonso. Un día que promete ser de lo más relajante junto a un grupo de personas - mis amigos de fotografía - que, al menos tienen, igual que yo - aunque coincidimos en muchas más cosas - la inquietud de viajar.
Y casi sin darme tiempo a descansar me marcharé a tierras lusas, al sur, al Algarve. Tenía muchas ganas de visitar la zona. Ya estuve en Faro hace años, pero quiero volver a recorrer todos aquellos caminos, disfrutar de sus villas de pescadores, sentir la brisa del mar... porque ya no me acuerdo de casi nada.
Qué bello es vivir, y qué bello es viajar, solo o en compañía, pero si se hace en buena compañía, mejor que mejor.
Las fotos que forman el collage son de uno de nuestros últimos viajes a Francia, junto a mi hija, Rebeca.
Viajar, qué hermoso es viajar...



