domingo, 23 de abril de 2017

Libros, el placer de redescubrir

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Son jornadas de arreglos primaverales, de terminar proyectos, de comenzar otros, de hacer múltiples tareas, de salir a tomar el sol, y los días se diluyen como el azúcar en el café. Cada vez - no sé si le ocurre a todo el mundo - los días me parecen más cortos y, simplemente, no llego, no llego...

Sigo participando en el reto semanal de El Blog del Fotógrafo - esta semana Inspiración Semanal 7. En mi Flickr está subida la foto correspondiente a esta semana. Quizá no haya suerte el próximo jueves - ya me han elegido tres de mis fotos, en semanas anteriores, luego soy afortunada - o puede que sí, y mi foto se encuentre entre las 13 o 14 más destacadas, pero eso es lo de menos, lo importante es que me gusta participar, que voy descubriendo nuevas cosas en fotografía, que aprendo un poco más con cada artículo que leo. 

Hoy es el día de San Jorge, día de libros. Haciendo limpieza entre mis estantes - de vez en cuando, aunque es una pesadez, hay que quitar el polvo - he redescubierto decenas y decenas de libros que voy a volver a leer. Y estoy entusiasmada. Es una maravilla estar rodeada de libros. No entiendo cuando alguien dice que no quiere libros en su casa. Para mí los libros son pura vida. Lo han sido siempre. ¡Aún conservo libros de mi adolescencia! Cuando los tengo entre la manos vuelvo a mis catorce, dieciséis o dieciocho años, y eso es una auténtica felicidad.

Bien, en los próximos días tengo algo de trabajo. Como cada año, desde hace ya unos cuantos, he recibido la invitación de la Concejalía de Festejos, del Ayuntamiento de Santaella, en Córdoba, para participar en la revista de la feria. 
 


La feria tiene lugar en septiembre, en honor de la patrona del pueblo, la virgen del Valle.



Aún recuerdo ir de la mano de mi madre hasta esa ermita, recorriendo pausadamente el caminillo entre los olivares, al atardecer.



Estaba dándole vueltas a qué enviarles en esta ocasión, ¿un cuento?, ¿un pequeño relato?, ¿algún poema? 

No lo tuve claro, hasta hace un par de días, pero ya sé lo que voy a enviar para esta feria. Escribiré de las estampas que guardo en mi mente, sobre aquellos casi tres años - entre mis 8 y casi 11 - que viví, en la Casa de las Columnas - que se utilizó como cuartel de la guardia civil - en aquel pueblo. Y son bastantes. Puede quedar muy bien. Además, tengo fotos de la población, de no hace demasiado tiempo, para acompañar al texto. Calles, plazuelas, la iglesia... Todo eso servirá para ilustrar mi relato.

Escribir, hacer fotos, dibujar, pintar, leer... 

Mundos para explorar, para aprender, para seguir creciendo y ser, en la medida de lo posible, feliz.

Mari Carmen