jueves, 17 de abril de 2014

Pájaros conversando en la rama del ciruelo

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Aquí les traigo otros dos pajarillos parlanchines y fiesteros, de esos que suelen conversar amigablemente en las ramitas del ciruelo del vecino mientras las nubes esponjosas pasan sobre ellos dedicándoles sonrisas en lugar de lágrimas. 

Cuánto revuelo de plumas al amanecer... Parece mentira que sean tan pequeños y que armen tanto jaleo, pero estoy ya tan habituada a ellos que me resultaría extraño no verlos picotear por el patio, jugar al escondite en las enredaderas cubiertas de campanillas o posarse sobre las copas de los álamos del colegio del otro lado de la calle.

Pájarillos diminutos y revoltosos. Aún así, hay quien les tiene miedo. 

Feliz jueves para todos.


 

miércoles, 16 de abril de 2014

Junto al mar

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Hasta hace un año yo solía lamentarme por no poder disfrutar, al menos unos días en verano, de la playa, del mar, cosa que sí hacía cuando era niña y adolescente - es lo que tiene estar trabajando, que tu marido no soporte el calor y no quiera playas en julio y agosto.  En septiembre del pasado año las cosas cambiaron y pude estar en San José, Almería, durante casi dos semanas, en un apartamento junto al pequeño puerto, con unas vistas fabulosas de la playa, y de todo el pueblo.

Ahora, como esas parejas de enamorados que bailan su canción el día de su boda, yo también tengo un lugar al que ir de vacaciones para llenarme de luz, de sol, de mar y de cielos estrellados: San José, en cabo de Gata. Ese lugar encantador ya es mi canción porque todo el paisaje que lo rodea es impresionante, porque el pueblo es agradable, familiar, tranquilo y se come de maravilla, y porque aún me queda mucho por descubrir de mi tierra de nacimiento. 

Además, yo voy cuando todo el mundo vuelve pero aún la temperatura es fantástica para bañarse y pasear. Hay gente, sí, pero en absoluto la gran cantidad de personas que suelen agolparse en las playas almerienses en los meses más crudos de calor. Septiembre despuebla las costas, pero no del todo. Así es mucho más fácil y se disfruta más, ¿verdad?

Igualmente, hay mucha gente pasándolo bien en las playas, estos días festivos. Y yo me imagino el agua en calma, con esas barquitas que van y vienen bajo nubes de algodón y el viento jugueteando con sus blancas velas, el fondo del agua cuajado de algas, caracolas y estrellas.

Feliz semana para todos. Y para los que salgan de viaje, cuidado con las carreteras, que hay que volver a casa.