Y yo me pregunto... ¿realmente hay tanta gente para la gran cantidad de Cortes Ingleses que han proliferado por toda la zona? ¿alguien concibe hoy día, en España, la vida sin El Corte Inglés, ese pulpo hambriento que va acaparando y devorando manzanas enteras de nuestras ciudades para vomitarlas después convertidas en templos del consumo? Es difícil saberlo, pero creo que El Corte Inglés no es tonto y sabe dónde ponerse para ganar más. No obstante hubo un tiempo en que no existía tal cosa y la vida era vida, ¡oh misterio!, sin tanto bazar y tanta purpurina. Había, por supuesto, otros bazares, que le sustituían, pero no con tanta influencia como ese gigante que nos va marcando las estaciones, aunque éstas tiendan a difuminarse, sea debido al cambio climático o a cualquier otra cosa que desconocemos. Porque ya se encargan ellos de recordárnoslo con bastante antelación.

Ya están colocando los adornos navideños, y en las tiendas los turrones, mazapanes, guirlaches y polvorones ocupan su lugar bien a la vista. Y, por supuesto, hay que ir pensando en los regalos... Los regalos de Navidad que por narices hay que adquirir porque así está establecido y son pocos los que se escapan a la influecia de esta ley no escrita. Una llega a tal estado de angustia y de hartura que empieza alegrándose por la llegada de tan señaladas fechas, y odiándolas, a medida que empieza el rosario y la peregrinación de ver qué demonios compramos a fulanito o a menganita.
Porque miren ustedes, a mí me repatea tener que empezar a pensar en regalos en octubre, incluso en noviembre. Es que me niego. Así que conforme se acerca el mes decembrino, se me empieza a poner cara de mala leche. Podría negarme, claro. Hacer tabla rasa y aquí no se compra ni una piruleta, pero... ¡ay!, resulta que si te comportas así, serías una Judas asquerosa y desde luego no es mi intención ser la mala de la película. Resultado: hay que hacer la procesión correspondiente hasta encontrar lo deseado, que en un 80% no será lo deseado por la persona que va a recibir el presente.
¿Qué regalar? He aquí la cuestión. Porque nadie quiere quedarse corto, ni hacer el ridículo, y a veces nos gastamos un pastón en mierdas como las que los chinos nos cuelan hoy día, en todas partes. Yo nunca sé qué regalar a según qué personas. No lo sé. Y eso me desespera, porque me importan, y sé lo que les gusta, pero resulta que lo que les gusta, en general, ya lo tienen. Y si ya lo tienen, ¿qué hacer? Hay cosas que ellos no tienen, evidentemente, pero valen el sueldo de tres meses –o tres años, o... ¿quizá tres siglos?- y una, aunque pueda permitirse ciertas cosas, no es estúpida.

Hoy he visto, no obstante, una pequeña luz -que no me va a servir de nada, por supuesto- y la quería compartir, sobre todo a raíz de haber visto los preciosos dibujos y las obras de Patricia.
Hoy nos ha dejado sobre la mesa unas cartas y una de ellas contenía un pequeño gran regalo: una obra de arte con forma de marcapáginas. El trozo de cartulina alargada estaba decorado con un dibujo, salido de la mano de una prestigiosa pintora. Sentí, mientras lo admiraba, una envidia tremenda y una alegría también grande. ¡Que sencillez y qué hermosura! Es un obsequio único porque nunca habrá otro como él, salido de sus pinceles y hecho llegar a su destinatario con todo su cariño. Ella ha dado lo mejor de sí misma: su arte, su creación, su imaginación. ¿Qué mejor cosa se puede regalar? ¡Ah! Pero ella es famosa...
Me dio por pensar... Si yo fuera una renombrada escritora, también enviaría, como regalo, mis historias.
Pero no lo soy, alors... tant pis pour moi!
Aún así, a mí me gusta regalar historias.
Lo hago casi a diario, entonces... ¿por qué no personalizar mis regalos de esta próxima Navidad con un relato, un cuento, una historia? ¿Verdad que sería una estupenda idea?
María del Carmen Polo

17 comentarios:
Regalar es bonito, sobre todo cuando conoces bien a la persona y aciertas, pero como bien dices, es difícil.
Yo tengo suerte -algunos no lo considerarán así- y como en nuestra familia a nadie le gusta ir de compras nuestro regalo es no tener que comprar los de los demás.
¿Triste? En absoluto. Cada uno se compra lo que quiere y en paz. No perdemos tiempo mirando, eligiendo ni cambiando.
Besos,
Por supuesto, regala tus bellas historias, cuentos, poemas o lo que salga de tu interior, porque seguro que es algo auténtico, entrañable y con un valor por encima y multiplicado al infinito, en compaación con esos insulsos, repetidos, bobalicones y repelentes regalos del Corte Inglés.
Yo también odio estas fiestas postizas, esta organizada campaña por endosarnos a todos/as lo que le sale de las narices al Corte Inglés y por supuesto soy rebelde y no acato sus normas, ni me gustan estas fiestas navideñas porque para mi son muy tristes, al no contar ya con la compañía de mis padres o de otros familiares tan queridos.
Besos
Me parece fantástico... muy buena idea, mari carmen.
Me gustó tu blog, muy dulce y realista... sobre todo los comentarios del Corte Inglés...cuando estuve en Madrid los visité y te diré que no es tan al alcance de todos eh?
Excelentes tiendas pero costosas. No sé como estará ahora.
Bsss. Nos visitamos ¿si?
Tawaki, es al mejor acuerdo que habéis podido llegar :) Yo suelo dar una listita -de libros o perfume- y así saben que van sobre seguro.
Milagros, las fiestas navideñas, para mí, eran fabulosas cuando era jovencita. Tengo recuerdos maravillosos de entonces. Después también son bonita, sí, pero ya cada uno andamos por un lado y hace mucho que no paso unas Navidades con mis padres, o con mis hermanos. Es lo que tiene andar repartidos por toda la geografía nacional.
Mónica, El Corte Inglés, efectivamente, no es barato, y menos aún si quieres comprar en las boutiques de lujo. Yo no compro demasiado allí, hay muchas otras tiendas que tienen buen género y no son más asequibles. bienvenida, Mónica :) un placer saludarte.
Besos para todos :)
Yo pienso que serian los regalos mas bonitos que pudieses ofrecer.
A mi personalmente los que mas me gustan.
Excelente. Visito tu blog por primera vez y me ha encantado.
Tienes una calidad envidiable escribiendo. Sencilla, directa y amena. Me encanta leer blogs donde se cuida hasta el acento, la coma, la apertura de interrogación, la sintaxis...
Bello tu poema de la Luna y el niño enamorado de ella. Felicidades.
En cuanto a El Corte Inglés... Tenía uno enfrente de mis narices, cuando vivía en Madrid, en La Vaguada. No pude soportar aquel monstruo llamado "Madrid 2" y me fui a Villalba. Hoy y desde hace tres años, estoy en Valparaíso (Chile)
Qué casualidad, ayer buscando información en Internet, descubrí que ya hay un "Viajes El Corte Inglés" en Santiago. Es el primer paso. Quizás el próximo sea ver a Hernán Cortés reconquistando América.
Chile no es España. No tiene aún cortesingleses, pero va camino de ello. País más modesto y con menos poder adquisitivo, está atrapado también en la tela de araña. Ya andamos locos pensando qué regalos haremos.
Por mi edad, yo empecé con la radio: "Quien calcula, compra en SEPU" decía el locutor. "Ven, ven, ven a Galerías..." decía el otro.
En los sesenta, la tele nos educaba con artes hipnóticas: "Compre esto, compre aquello" Y desde entonces, no dejan de bombardearnos. ¿Te extraña que, al final, tengas que claudicar y gastarte casi toda la paga extra en turrones y regalos?
¿Tienes otra opción?
Feliz tú, que se te ocurren buenas ideas. Ponlas en práctica.
Buenos días Mari Carmen. Es un placer visitarte y tenerte como amiga. Yo para esta navidad recomiendo ver muy poco la tele y no dejarse llevar por la fiebre consunista que nos invade.
Recuerdo la navidad de mi infancia,sencilla pero entrañable.
Viviamos en pueblo muy pequeño envueltos en la naturaleza y recuerdo la primera vez que vi una naranja. Su olor,su piel,la forma de abrirse en gajos y aquel sabor... fué en navidad.
Obdulia
Pero si escribes de maravilla!
Me muero de envidia literaria desde que te leo. :)
Y estoy segura que este Blog es un auténtico regalo para los sentidos.
Un abrazo y feliz finde Mari Carmen.
Agatha Blue*
Es una estupenda idea lo de regalar tus relatos, Mari Carmen, además de un regalo de lujo.
A mí me agrada hacer regalos (y que me los hagan) pero me resulta muy cansina toda esa campaña para meternos por los ojos las cosas y casi "programarnos" para que gastemos y gastemos. Si pudiera, haría el día de Reyes el 6 de febrero (y pasando de San Valentín).
Vaya rollo he soltado... Lo siento. :)
Besos.
¿Sabéis una cosa? Esto de los blogs nos aleja de las conductas consumistas. Nos mantiene mentalmente activos y creativos. Escribir es gratis. El bombardeo mediático y mercantilista no puede vencernos.
Una bella exposición, Mari Carmen. Siempre que puedas, regala tus creaciones: tienes buena mano para los cuentos. Yo algunas veces he regalado mis creaciones. Se trata de entregar algo de ti, tu corazón envuelto en una manualidad, una acuarela, una composición floral, un poema o un relato... ¡tantas cosas!
Espero que hayas tenido un buen viaje y mejor regreso.
Mi abrazo.
Mari Carmen, estamos totalmente de acuerdo con lo que expones en tu atículo, ya que ahora parece que no se puede hacer otra cosa que ver programas del tipo "salsa rosa" y caminar por las grandes superficies.
Pero hay otra vida, cada vez más dificil de encontrar, ya que las grandes multinacionales nos contaminan con todo.
Besotes,
Ana y Víctor.
Se puede regalar una sonrisa, o un beso...
... pero el consumismo nos lo impide....
Me parece una idea estupenda lo de regalar historias :) Seguro que tendrás éxito!!!
La verdad es que yo también soy más de los regalos personales y únicos. Creo que valen mucho más que un regalo de una tienda, que cualquiera pueda tener.
Además, piénsalo, seguro que si intentas hacer memoria, recordarás fácilmente aquellos regalos curiosos que te hicieron (un viaje, un álbum de fotos ya hecho, un video, un cuadro...) y sonreirás. En cambio, muy atrás quedarán ya las joyas, los zapatos y las colonias que otro día te regalaron, pero que apenas recuerdas en qué ocasión fue.
Bon courage pour le lundi!
Y sino.... llama en un par de semanas a casa de Arnau y pregunta por el regalo de cumpleaños de Pau.... jeje (18 ya!) Menuda una estamos preparaaandooooo! Pero ssssshhhhh, que es una sorpresa!!! jeje
Hola a todos :) Ya regresé de mi viaje, cortito, a Colonia. Han sido tres días estupendos, pasados por agua, viento y frío, pero ¿qué importa si se han recorrido calles, plazas, visitado iglesias preciosas, paseado junto al Rin, nos hemos integrado en pleno Carnaval y desde la habitación del hotel podía ver una de las torres de la catedral?
En cuanto tenga las fotos descargadas os mostraré un poco de lo que yo he visto y lo comentaré.
Baronrojo, bienvenido. Y gracias por tus amables palabras. De Villalba a Chile... diste un gran salto, desde luego. Seguro que es un hermoso lugar en el que te encuentras, sólo hay que pronunciar el nombre, Valparaíso, para que se te llene el cielo de la boca de burbujas de placer. Recuerdo que había un SEPU en Gran Vía, hace muchos, muchos años, pero desapareció (yo vine a Madrid desde Andalucía, hace unos veinte años), igual que Galerías Preciados (a esos grandes almacenes se los 'comió' El Corte Inglés, precisamente). En Lisboa tuve la oportunidad de ver el que hay allí. Todo igual, sólo que las vendedoras te hablan en portugués. Y me imagino que estará extendiendo sus tentáculos por muchos otros universos.
Sólo hay que desear que las fiestas sean lo más llevaderas posibles y que no nos creen demasiados quebraderos de cabeza.
Obdulia, yo también he vivido en pueblos pequeños hasta los 19 años, tanto en distintas provincias de Andalucía, como en varios pueblos segovianos, y son las Navidades más hermosas que puedo recordar, y fíjate que apenas habían nada, pero ese olor -las castañas añadas, las mandarinas, la hoguera en la playa mientras cantábamos, las magdalenas que se cocían en uno de los hornos del pueblo y que impregnaban todo y a todos...-, ese sabor a aquellos festejos entre familiares y vecinos, no los podré olvidar nunca en toda mi vida. Un beso.
Gracias Agatha, para mí es un regalo poder leer a tantas personas especiales como, por ejemplo, tú :)
Leo, Victor, Ana, Anais, efectivamente, es lo mejor que podemos hacer: dar algo de nosotros mismos. Yo recuerdo haber guardado con un amor infinito simplemente una carta -escrita a mano, a mí que tanto me gusta escribir y recibir cartas que lleven pegado al papel un poco del alma del que la envía- o una postal. Eso, tan simple, era algo maravilloso. Quizá me digáis que una se contenta con poca o con cualquier cosa, pero de verdad que recibir una carta escrita a mano, no es nunca cualquier cosa. Anaís, estos días pasados en Colonia, me quedaba extasiada mirando las tarjetas de Navidad que en las tiendas y librerías había expuestas: hermosísimas, llena de brillantitos, con unos diseños y unas imagénes tan bellas que me daban ganas de comprarlas todas. ¿Por qué ahora, cuando quieres comprar unas postales de Navidad, estas suelen ser tan anodinas o tan horrorosas? No lo entiendo...
José, nada ni nadie puede impedirte dar un beso o una sonrisa. Al menos eso, todavía, sólo cuesta el esfuerzo que tú quieras realizar :)
Roser, guapísima, me acordé mucho de ti en Colonia :) No me imagino qué recibirá Pau de regalo de cumpleaños, pero conociendo a Arnau y a tí, seguro que algo encantador. Ya nos contarás...
Besos y abrazos para todos y muchísimas gracias por vuestra visita y vuestros comentarios.
bueno yo queria algo bueno no idioteses ok pero pues ya k mas pueco p[edir si nada ma shacesn prurae sbuerrasdaas
No sé quién hace burradas, Anónimo, si te refieres a mi texto, está escrito para eso, para hacer reír, ¿o esperabas un artículo en serio? Lo que sí es una burrada es tu manera de escribir: aprende primero a expresarte y a escribir correctamente, que te vendrá bien.
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