domingo 22 de enero de 2012

De amistades y pinares


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El día 1 de enero hablé por teléfono con mi amiga Fidela. Era el día de su cumpleaños y aunque no siempre la felicito, ese día sí la llamé y anduvimos charlando sobre cómo le iban las cosas a ella, en Onteniente, y a su familia en Coca, en Segovia. Debo aclarar que Fidela no me llama nunca, aunque tenga mi teléfono, pero yo no se lo tengo en cuenta porque aunque no nos acordemos la una de la otra cada día, como sí nos ocurre con otras personas, sé que yo estoy en su vida para siempre, igual que ella lo estará en la mía y, en algún momento, es normal que haya algo, algún detalle, que nos devuelve la voz, el rostro, la sonrisa.

Fidela era mi compañera de instituto, de confidencias, de risas, de paseos por el río, junto al castillo o por los pinares. Fidelita era mi amiga. 

Rubia, más baja que yo - pero bueno, la verdad es que todas mis amigas infantiles y de adolescencia han sido más bajitas que yo - con una voz recia y la sonrisa fácil, vivía en la plazuela junto al cuartel, y siempre andábamos juntas, por las calles del pueblo, en su casa o en la mía.

Ya hace mucho tiempo que no la veo. Igualmente hace años que no visito Coca. Y, a veces, las echo de menos tanto a la una como a la otra. Fidela me decía, al teléfono, que la hija ya se le ha casado, que no quiere ser abuela y que la familia, en Coca, va capeando los años y la vida como buenamente puede. Me decía también que se acuerda de mi, de La Polo, que es como todos me llamaban,  que está redonda pero que a pesar de los kilos, se siente como una chiquilla. Nos dijimos lo que siempre nos decimos, que tenemos que coincidir en Coca, para las fiestas, que tenemos que vernos, para poder pasear por sus calles, los jardines e ir a recoger piñas, por los pinares, más allá de puente y del río Eresma.

Y al pensar en todo ello, y al ver la foto que hice en un pinar de Segovia hace poco, me digo que sí, que en algún momento tengo que volver a Coca, para respirar el aire de los pinares, sentir la resina en los dedos y el crujir de las agujas bajo los pies. Volver, aunque no coincida con Fidela, pero si ella está allí, mejor que mejor.  

Y aquí les dejo una preciosa canción para esta tranquila mañana de domingo, por si también echan de menos a alguien. Yo, sí, seguro que sí.





8 comentarios:

Jfba dijo...

Lorsque l'on a de véritables amis, il est vrai que l'on a pas besoin forcément de se voir souvent ou de se téléphoner pour savoir que l'on peut compter sur eux, mais la vie est parfois courte et je pense qu'à chaque fois que l'on peut se voir faut saisir l'occasion, le temps perdu ne se rattrape jamais.
Je t'embrasse et passe un bon dimanche .
Jean-François. www.jfbaphotographie.com

Anónimo dijo...

J'aime beaucoup te lire. Même si je ne laisse pas souvent mon commentaire, je suis très fidèle à tes textes beaux et instructifs. Et puis, en te lisant, j'ai l'impression d'être retour en Espagne que j'ai tant aimé !

En plus d'être intéressant ton blogue m'aide dans mon espagnol. J'ai de moins en moins besoin de chercher dans le dictionnaire. C'est bon signe, non ?

Pasa une buena semana y a el proximo comentario.

Marjo

Mari Carmen Polo dijo...

Bonsoir, Jean-François. Je sais que le temps perdu ne se rattrape jamais, avec les amis, et avec tout ce que nous aimons. Mais... c'est la vie, Jean-François, tu sais, beaucoup de fois 'un quiero y no puedo'. Quel dommage!

J'espère que tu auras une bonne fin de soirée.

À tout à l'heure!

Bisous

Mari Carmen Polo dijo...

Bonsoir, Marjo. T'as reason, vraiment c'est un bon signe. Je suis très contente de te lire aussi, Marjo. J'aime te donner quelque chose à lire pour que tu puisses pratiquer ton espagnol. Merci à vous deux, Jean-François et toi, et en lisant quelques blogues en français, je peux pratiquer votre langue tous les jours aussi.

Merci à toi! :)

Passe une bonne soirée.

Bisous

Buenas ideas dijo...

Hola, Mª Carmen, feliz domingo. ¡Qué bien poder conservar amigos de hace años, con los que seguir manteniendo contacto, pese al tiempo y a la distancia!.
La verdad es que no sé nada de mis amigos de barrio, de pandilla, allá por el Parque; y me gustaría, sí, saber qué ha sido de algunos de ellos, la verdad.
Saludos.

Lola y Mari Carmen Polo dijo...

¡Ay! esos pinares de Coca, como los hecho de menos, ese olor, esas tardes de merienda...

Un beso

Lola

Myriam dijo...

Una muy buena combinación la de amistades y peinares.

Yo tengo también algunas amigas de toda la vida y que son siempre una fuente de afecto incondicional y alegría.

Besos

El Periódico de El Prat dijo...

Como eres, si pudieras estarías todos los días de viaje