domingo, 27 de noviembre de 2016

El palomar

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Cerca del río, el palomar que un día acogiera a decenas de palomas, se moría se hastío, solitario, sus vigas podridas, su escalera muda de pasos, la maleza incrustándose entre las grietas de sus paredes.

Los niños, que iban a cazar grillos y ranas, se paraban junto al palomar y silbaban antes de llegar a las primeras charcas. 

Desde no se sabía bien dónde, una, dos, cinco palomas acudían presurosas, posándose sobre la pequeña azotea colmada de hojas muertas, huesecillos resecos, arañas y cucarachas. 

Esperaban. 

No se sabía qué, pero ellas esperaban. 

Los muchachos, con miradas cómplices, preparaban los tirachinas y, a veces, acertaban antes de que se produjera la desbandada. 

Hecha la travesura, los chavales proseguían, entre risas, su camino. 

El palomar guardaba silencio, un silencio tan sólo interrumpido por el débil aleteo de la paloma agonizante, el escalofrío de las hojas de los árboles cercanos y los susurros de consuelo del viento.

Mari Carmen



2 comentarios:

  1. Bonjour Mari,

    Joli dessin pour ce début de semaine, j'aime beaucoup le noir et blanc dans l'art. Passe une bonne journée, je t'embrasse.
    Jean-François. www.jfbaphotographie.com

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  2. Que nostalgia se vive en este bueno y bonito relato.

    manolo

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