miércoles, 28 de noviembre de 2018

Primer libro silencioso terminado

.
Pues sí, ya está terminado mi primer libro en fieltro. No es que lo haya terminado hoy, no, lo terminé hace unos días, pero no he tenido tiempo de entrar en el blog y dejar los dibujos. Ahora lo hago, aprovechando un ratito antes del almuerzo.

Hacer libros silenciosos (Quiet books for kids, o, Les Livres Silencieux pour les petits) es una tarea apasionante, tanto como lo es el pintar o el dibujar porque en realidad las hojas del libro de fieltro o tela hay que componerlas, los dibujos hay que pintarlos, y hay que elegir los colores, después recortar, poner piezas dobles y coser... En fin, una gran tarea, que puede llevar muchas horas de trabajo, sobre todo cuando se trata de piezas muy pequeñas que hay que coser a mano. Si a eso añadimos que yo soy muy perfeccionista... Y aunque hay muchas ideas por todas partes, al final siempre tienen nuestro toque personal, lo que puede alargar el proceso.

Este libro para Álvaro, el primero de muchos (eso espero), mide 27 x 24 cms, me ha llevado 60 horas de costura y he tardado 16 días en coserlo. Me ha encantado la experiencia. Nunca antes había cosido libros. He pintado y escrito muchos calendarios y libros para mis sobrinitas, y para mí misma, pero siempre en papel de acuarela y cartulina. Nunca en tela y fieltro. Y me ha gustado tanto hacerlo que ya tengo once proyectos más para coser en tela y fieltro, uno por mes, hasta que Álvaro tenga dos años, en noviembre del 2019. Después continuaré con los libros y cuentos, para los peques, pero ya no serán tan silenciosos porque serán una mezcla de papel y tela o fieltro y tendrán letras, palabras en inglés o francés, números...

Una nueva actividad que sabía que estaba por ahí pero que no me había llamado la atención, hasta ahora. Y yo la voy a aprovechar al máximo.


 La temática elegida para este primer libro ha sido el Otoño. En el lomo del libro figura un número, en este caso el 1, por ser el primer libro, y el mes de noviembre de 2018.



Todas las piezas, las hojas, el gusano y la mariquita, se despegan (hay velcro para unirlas), para que el nene pueda poner cada cosa en su correspondiente color y forma. Además, cada figura va unida con lana, para que no se pierdan las piezas. Y lo más importante, no hay en este libro nada que Álvaro se pueda llevar a la boca y atragantarse. Será más adelante, a partir de los dos años, cuando podré usar botones y otras cosas, porque él ya no se 'comerá' nada.



Las manzanas y las figuras geométricas también tienen su velcro correspondiente para que el niño las pueda quitar y poner.



Esta página del elefante está organizada como un puzzle. Debajo de las cuatro piezas del puzzle está la forma del elefante, así el peque puede saber dónde va cada pieza. En cuanto a los coches, se deslizan de izquierda a derecha, o al revés, para jugar con ellos.


En la contraportada siempre irá un dibujo, el nombre de Álvaro y mi firma.

Mari Carmen