22 noviembre 2021

El árbol de Navidad


Ya luce el árbol de Navidad en mi salón. 

-¿Carmela, no es un poco pronto, mi arma? Te has pasao un poquillo...

-Seguramente, sí, Rosi, pero si los centros comerciales ya están decorados, yo no voy a ser menos, ¿no te parece?

Yo no tengo Belén, aunque me gustan muchísimo, cuanto más grandes, mejor. Pero yo no lo tengo. Yo pongo el arbolito.  Desde que tenía once años.

Mientras retiraba las cajas donde guardo los adornos, pensé en mi primer árbol de Navidad.  

Apenas media docena de frágiles bolas de cristal - rojas, verdes, doradas... -, algo de espumillón plateado y unos recortables salidos de no sé dónde adornaban un pino natural, pequeño y rechoncho, que mi padre cortó en un pinar vecino y que nosotros, los niños, colocamos en un rincón del comedor. Estábamos muy orgullosos.

Enlazando con aquel pequeño pino mediterráneo me vienen a la mente las piñas abiertas sobre el suelo, el aroma fresco de la resina que se mezclaba con el olor del Atlántico, y los villancicos, cantados hasta la extenuación, a golpe de zambomba y pandereta. Sin olvidar los polvorones, con los que nos atragantábamos mientras jugábamos, ¿o era por las risas y la felicidad que nos embargaba? No lo sé. Sólo sé que aquella Navidad fue única, con mi árbol navideño, que yo trataba de que se pareciera a los que tenían mis amigas norteamericanas, siendo aquello imposible porque ellas disponían de objetos maravillosos a los que nosotros no teníamos acceso, pero daba igual, mi árbol era mío. Era especial. 

Siempre que termino de decorar el árbol pienso en aquel otro, tan humilde y tan bello. Y en aquella Navidad, junto a la base militar de Rota, en Cádiz.

No hubo Misa del Gallo, pero en la Nochebuena, a medianoche, las familias de La Bermeja, media docena, nos reunimos en la playa, bajo las estrellas, cantando y riendo, alrededor de una fogata que los adultos habían hecho con la madera arrojada por el último temporal.

Ninguna iglesia podía comparársele. Ninguna catedral.  

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Nota: La Rosita es un personajillo andaluz que me inventé hace tiempo y con el que tengo muchas conversaciones, medio en serio, medio en broma.

 

18 comentarios:

  1. Qué recuerdos y tan especiales. No había escuchado nunca eso de ir a la playa la madrugada de nochebuena. ¡Hermoso! Cómo no vas a recordar cada vez que adornas el árbol. Una historia bellísima que hace que fechas así sigan manteniéndose en casi todo el mundo.

    Un abrazo con el aroma a pino y de las piñas abiertas.

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    1. Fue una ocasión única, claro está. Coincidió que vivíamos allí. Al año siguiente ya estábamos en Chipiona, también en la provincia de Cádiz, y fue muy diferente.
      Luz, ¿sabes de un blog de una tal Mari Carmen, cuyo nick es Devoradora de libros? Creo que ese es el nombre. Es que lo encontré anoche, yendo de un blog a otro, y no sé cómo localizar su blog. Dejé comentarios en alguna de sus entradas pero quizá ella no pase por mi espacio y me gustaría leerla mucho más.
      Gracias por tus palabras.
      Un abrazo y buen martes

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    2. Pues sí me suena... Un segundo... A ver, no sé si será éste: http://www.devoradoradelibros.com.
      Pero él últimos post es del 2020.

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    3. Me temo que no es este porque las últimas entradas eran recientes. Es de una chica que decía que había sido madre con más de cuarenta y además había repetido. Tenía unos posts muy largos sobre su experiencia maternal que me gustaron mucho. Los últimos posts eran frases muy cortitas, así como las que tú sueles dejar de vez en cuando. No te preocupes, seguiré investigando porque muchos de sus comentarios eran de personas que comentan en otros blogs conocidos.
      Un abrazo y gracias 😃

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    4. Vale, si la veo, te aviso.
      Es que me confundí, es el nick el que dices y yo pensé en el título.

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    5. ¿Es posible que se este? http://mari-quinmeloibaadecir.blogspot.com/

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    6. Sois unos soletes 😍 Muchas gracias a los dos 😃

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  2. Qué hermosura amiga mía. Y eso que cuentas de la playa, qué bonito. Yo pongo un Belén, pequeñito porque no me cabe grande, pero allá que voy con él. Y también un árbol. Siempre ha sido más pequeño, ahora es mediano. Si lo pongo grande tengo que sacar el sofá y no es plan, ja ja. En casa decoramos el 8 de diciembre, aunque el año pasado lo hicimos un poco antes, y creo que este año también será así. Besos preciosa :D

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    1. Yo suelo ponerlo el 1de diciembre, pero este año me he adelantado un poco. Tengo ganas de Navidad, y las decoraciones de las tiendas ayudan a desearlo más 😀
      Un abrazo

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  3. Muy bello el modo en que nos brindas tus recuerdos. Preciosa entrada, amiga
    Un abrazo

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  4. Mari Carmen, el lugar que se muestra en mi imagen El Libro de las Aguas se encuentra en las inmediaciones del Poligono Industrial de la Torrecilla. No es un espacio visitado habitualmente por el turismo. Un abrazo, amiga

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    1. Cierto, no lo conozco 😊 Muchas gracias, Ildefonso.
      Buen miércoles y un abrazo.

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  5. Lo del árbol de Navidad es una de las cosas que hacen felices a los críos. Y como es así está bien. Eso sí, el abeto que sea de plástico, que vale igual.

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    1. Y si es biodegradable mejor que mejor, aunque lo cierto es que mi árbol (de plástico) dura y dura y dura, como las pilas 😃 También los hay de cartón, pero es que al final intentas tener algo lo menos dañino posible para el medio ambiente y... no lo hay.

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  6. en general armo el arbolito pero este año pondre el pesebre Hermos tu blog besos

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